Hoy te dije adiós, por cuarta y última vez, inmersa en el vacío que deja el día después; hoy dije lo que sentía, haciéndome vulnerable, pero con el alma tranquila, al saber que no me guarde nada, que no fingí ser quien no era, y que di todo de mí para cambiar la realidad. No pude, y lo siento en el alma, pero no sirvo para “una vez cada tanto”.....: ya no me banco las reglas, y decido dejar de jugar.
Me pierdo en los te quiero que jamás te diré, en los proyectos que jamás planeamos, en las noches que se apagan y se pierden entre las nostalgias de lo que no fue...
Estoy triste, pero confío en que ese mismo dios que te puso en mi camino, y fue testigo del cambio que lograste en mi vida, es el que me ayudara a guardarte en el arcon de los recuerdos, permitiéndome vivir cada día pensándote un poquito menos, extrañándote un poquito menos, necesitándote un poquito menos.......

No hay comentarios:
Publicar un comentario