domingo, 7 de diciembre de 2008


Solo dios sabe cuanto voy a extrañarte...solo el es testigo de cuanto me cuesta esta despedida, de cuanto duele decir esas palabras que en el fondo no se si estoy preparada para cumplir. Pero de ahora en adelante haré lo imposible por matar mis ganas de vos, guardándote en el cajón de las cuentas pendientes, esperanzada en que la vida vuelva a cruzarnos en otro momento, en otras circunstancias, con otros tiempos. Intentare llenar tu ausencia con mis lágrimas, hasta que poco a poco vayas desapareciendo de mi vida; intentare no buscarte en otras caras, no sentirte en otros besos, no escucharte en otras voces. Intentare borrarte de mis recuerdos, para vivir con la eterna convicción de que jamás has existido.
Hoy te dije adiós, por cuarta y última vez, inmersa en el vacío que deja el día después; hoy dije lo que sentía, haciéndome vulnerable, pero con el alma tranquila, al saber que no me guarde nada, que no fingí ser quien no era, y que di todo de mí para cambiar la realidad. No pude, y lo siento en el alma, pero no sirvo para “una vez cada tanto”.....: ya no me banco las reglas, y decido dejar de jugar.
Me pierdo en los te quiero que jamás te diré, en los proyectos que jamás planeamos, en las noches que se apagan y se pierden entre las nostalgias de lo que no fue...
Estoy triste, pero confío en que ese mismo dios que te puso en mi camino, y fue testigo del cambio que lograste en mi vida, es el que me ayudara a guardarte en el arcon de los recuerdos, permitiéndome vivir cada día pensándote un poquito menos, extrañándote un poquito menos, necesitándote un poquito menos.......

No hay comentarios: